Vivimos
en una era tecnológica, donde la información es uno de los recursos
más valiosos y que al mismo tiempo gracias a la globalización y a los
avances tecnológicos está cada vez más al alcance de las personas,
plataformas virtuales, aplicaciones como youtube o netflix le
brindan a los usuarios entretenimiento las 24 horas del día y
desde cualquier lugar del mundo al igual que las redes sociales como facebook,
instagram, twitter, entre otros permiten la comunicación e
intercambio de información entre sus suscriptores, de manera
rápida y sencilla, desde cualquier ordenador o dispositivo
móvil.
Gracias
a estos avances, la educación y en el ámbito específico de la
bibliotecas, se han visto obligadas a avanzar al mismo ritmo en que la
tecnología lo hace, esto para no caer en la obsolescencia y poder
brindar los servicios necesarios para satisfacer en lo posible las necesidades
específicas de cada usuario.
En la
actualidad la concepción de que un biblioteca solamente se
encuentran libros impresos ha cambiado ya que también se
pueden encontrar colecciones musicales, revistas de entretenimiento,
libros en formato digital, audiolibros entre un sin fin de otros
recursos didácticos.
Pero
para lograr que las bibliotecas actuales, cumplan con los requerimientos
para satisfacer a los usuarios, es necesario una gran inversión tanto
económica como de tiempo y capacitación por parte del personal a
cargado, así como la formación de alianzas estratégicas con
otras bibliotecas, empresas privadas y públicas, lo cual le permita
conocer a fondo las capacidades y debilidades de su centro de
información tanto como los gustos y necesidades de su
público meta, esto para con pericia, y conocimiento puede escoger las
herramientas y aplicaciones tecnológicas idóneas que permitan la
máxima explotación de los recursos didácticos